sábado, 10 de octubre de 2015

Jeepers Creepers (El Demonio, 2001)

Cada 23 primaveras, durante 23 días debe alimentarse...


La base de la que parte una de las obras más destacables del imaginario de Victor Salva, quién desde joven causó controversia al declarar que siendo niño vio más de 50 veces "Jaws", siendo éste su primer acercamiento al cine comercial de alto impacto hacia los espectadores. A decir verdad, todas las obras de Salva son buenas, tiene un talento especial para manejar historias de hechos sobrenaturales y extraordinarios que ocurren en pequeños pueblos (algo que me recuerda de cierta manera a S. King) manteniendo una atmósfera agradable que nos regala un auténtico sabor a mito rural y que provoca que uno se interese en el argumento de sus obras, aunque a veces sean un poco escuetas, como es el caso de "el Demonio". 
Trish y Darry son dos hermanos que viajan por una carretera desolada de Florida para visitar a sus padres tras su estancia en la universidad, cuando una vieja camioneta intenta rebasarlos y sacarlos del camino. Darry intenta descifrar el extraño mensaje de las placas de dicho vehículo, BEATNGU, que primero interpretan como -golpeandote-. Tras avanzar un pequeño tramo se vuelven a encontrar con el extraño auto y logran observar a su conductor desecharse de dos bultos sangrientos tirándolos por una tubería, quien tras darse cuenta de que está sieno observado comienza a perseguirlos frenéticamente. Poco tiempo después, la identidad del conductor es revelada: un demonio que existe desde antiguas epocas y cuyo único objetivo es alimentarse de humanos durante 23 días, labor que aparentemente difruta de sobremanera, ya que se da su tiempo para escoger a sus víctimas, de las cuales utiliza sus restos para producir armas y una interesante colección de cadáveres que guarda en el sótano de una vieja iglesia en la que habita. El desarrollo de la cinta no se extiende más allá de el acoso constante que sufren los hermanos por parte de la criatura, pero tiene algunos momentos bastante agradables (o desagrables, dependiendo de su perspectiva) en cuestión estética.  Sin embargo, puede resultar tedioso el constante juego del gato y el ratón que enlaza al argumento principal con la bien lograda primera mitad de la película, lo que parece acortar su duración de una manera un tanto negativa.


Recuerdo que cuando vi por primera vez esta película por allá del 2002 el diseño del Creeper o demonio me pareció sumamente interesante, pues era el primer asesino paranormal con un diseño que hacía referencia sin lugar a dudas al cine slasher de los 80's pero que a su vez aportaba algo nuevo al bestiario colectivo del cine de terror de Hollywood, y como se mencionó anteriormente, el hecho de que a pesar de algunos giros argumentales que hacen tambalear un poco la seriedad de este trabajo, Victor Salva sabe imprimir carácter a sus personajes principales que la mayoría de las veces son moralmente ambiguos o en extremo misteriosos. Alguna vez leí que el mismo Salva había declarado que esto era posible ya que sus trabajos eran una especie de autobiografía surrealista y retrataba las peripecias que vivió al crecer en un pequeño pueblo de California con interesante un historial de problemas familiares. A su vez, hay quien asegura que el creeper es una extensión de la personalidad de Salva volcando en él sus frustraciones, lo cuál resulta creíble al observar la fascinación del creeper por consumir la carne de los jovencitos y la manera perturbadora en que los acosa (Salva tiene un historial de crimenes sexuales, el cual no será juzgado aquí pero es un punto de partida para discutir la naturaleza de sus personajes). 
Un detalle que en partícular me agrado en el diseño conceptual del monstruo es que a pesar de la brutalidad con la cual asesina y engulle a sus víctimas, por lo cual uno podría pensar que es un ser basado en pura fuerza bruta, este cuenta con la suficiente inteligencia y sutilidad para realizar un ritual personal con los cuerpos de sus víctimas fabricando armas bastantes interesantes con diferentes partes de sus cuerpos, un concepto bastante llamativo y que así, explotado a medias, le da un tono agradable a la película, quisiera pensar que habría sido de la criatura sin los límites presupuestales y de producción ante los cuales Salva se enfrentó para sacar a flote su historia
Con todo y todo, es una película recomendable que explora el terror sobrenatural desde otra perspectiva a pesar de quedarse corta en el intento (el desenlace es un poco desalentador), lo cual en sí es todo un logro ya que en esas épocas el terror comercial comenzaba a inundarse con el Gore y Explotation, lo cuál duraría casi una decada.





No hay comentarios.:

Publicar un comentario